miércoles, 31 de julio de 2013

El amor




"Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Las personas crecen a través de la gente. Si estamos en buena compañía, es más agradable.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Nos hicieron creer en una fórmula llamada "dos en uno": dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable. 
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas.
Ah!, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto... cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de tí, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia, se practica a plena luz del día".


 (John Lennon)

jueves, 25 de julio de 2013

La tormenta se había desatado en su interior. La calma, aparentemente, había llegado a su vida. Todo aclarado; los problemas, las molestias, los matices de discrepancia. Pero ¿porque todavía una tempestad recorría lo más profundo de su corazón? ¿Qué hay en ese objeto que lo hace tan especial? ¿O acaso es la necesidad de observarlo y dejarlo ir? No hay respuestas, no hay nada que pueda dar solución a esta interrogante que se ha convertido en un buque de guerra que pronto chocará con la roca erguida en el mar. 

Una roca que no soltará lo que es suyo.

[...fascinante, atrayente pero etéreo. Soy Ícaro tratando de alcanzar ese astro que me mantiene encantada]

martes, 23 de julio de 2013

Microcuento

Ahora que ya no tenía a nadie en quien perderse, decidió que era hora de encontrarse a sí misma.

Victoria Sevilla Morillo.

La pieza

En un día frío como hoy (y no puede ser más perfecto que hoy), aquella chica de cabello castaño y rizado se da cuenta que su vida no puede estar más quebrada. ¿A qué se debe todo esto? Ni ella lo sabe. Pero cree tener la respuesta a esa interrogante que viene punzando hace un buen tiempo. Los libros son verdaderas revelaciones...

¿Y por qué le duele ver parejas tomadas de la mano, demostrándose el más puro amor? ¿Por qué aún siente ese nudo en la garganta? Y para que hablar de las lágrimas que recorren sus mejillas, llenas de incertidumbre, miedo y asombro. Lágrimas de revelaciones que justo en el momento menos oportuno se dan a conocer. Esto no debería estar pasando, ella debería estar feliz, pues lo tiene todo (todo lo que los demás desearían tener): un novio que la adora, un trabajo, una gata loca que le alegra los días más aburridos, ropa, cosas tecnológicas, una vida independiente, ¿qué tan independiente?) pero algo falta o más bien, algo no encaja. 

La pieza perdida. Ahí esta la clave de todo.