martes, 23 de noviembre de 2010

Quiere vomitar todo lo negro, molesto, punzante, gusanoso, putrefacto que lleva dentro, pero no puede. Está atada de manos y de brazos, sin fuerzas. Quiere escupir sangre por la boca, quiere desangrarse, quebrarse, diluirse. Pero no quiere estar allí.
Tiene deseos hogareños: estufa a leña, lluvia, pasto mojado, gatos y mimos. Era fácil vivir en aquellos tiempos. No había de que preocuparse. Las cosas eran simples, como a ella le gustaban.
Los días son fríos y duros. Las paredes húmedas, más que olor a fresco, emanan agresividad y desconcierto.
Sólo un libro la hacía huir de lo real maravilloso que alguna vez imagino con él, y que ahora, no era más que polvo grisáceo.

Imágen: Transoceanica

jueves, 18 de noviembre de 2010

Crítica de Cine: Donnie Darko

                                                                                         
                                                                         Por Alejandro Franco

Donnie Darko es un pequeño film independiente producido por la compañia de Drew Barrymore (que aparece también en la cinta) y que, en el momento de su estreno, fue un horrendo fracaso de taquilla a pesar de la muy buena recepción de la crítica. Como suele suceder, la película debió ser redescubierta en su lanzamiento en video, pasando inmediatamente al status de culto y compensando sus costos de producción. Con el correr del tiempo se transformó en objeto de debate, especialmente por lo críptico de su tema.
A diferencia de otros filmes con tramas y/o finales abstractos, Donnie Darko es un excelente ejemplo de cómo se puede hacer una película compleja y satisfactoria al mismo tiempo. La dirección de Richard Kelly es excelente, dándole los tiempos exactos al relato para ser digerido a medida que avanza, pero siempre dejando un gran margen para la interpretación del libreto. Posiblemente no haya dos críticas iguales sobre el film - unos alaban su originalidad y su audacia, otros ven el pormenorizado relato de la enfermedad mental de Donnie, mientras que varios lo miran como una historia de ciencia ficción (o al menos un thriller sicológico) -.
Donnie Darko es criptica pero accesible. Lo primero que se me ocurre compararla es, en cuanto a estilo narrativo, con Sexto Sentido. Es un film que merece verse por segunda vez para captar los mensajes subliminales que aparecen, e ir desentrañando el significado de su final a partir de las pistas dadas por el director.
Hay algunas cosas que parecen obvias. Aquí tenemos a un chico perturbado que está acudiendo a terapia, y que padece trastornos de conducta. Desde la primera aparición de Frank, el fantasmagórico conejo gigante que guía a Donnie en sus períodos de sonambulismo, es evidente que la realidad se divide - está el relato real, que es el que vemos en el final del film, y está la realidad alternativa que es todo lo que sucede a partir de la caída del motor del avión en la habitación de Donnie -. Lo que resulta de debate es de qué se trata esa realidad alternativa. Mientras que algunos lo toman por el lado de la ciencia ficción - Donnie ve el tornado en el horizonte, con lo cual se interpreta que es el agujero espacio - tiempo que estaba buscando, y logra dar marcha atrás todos los negros sucesos que le han venido ocurriendo -, otros en cambio piensan que él ya ha entrado en una dimensión alternativa y sobre el final decide volver a la realidad.
Pero, en realidad, lo que parece ser Donnie Darko es una especie del viaje al purgatorio de los esquizofrénicos. A uno le da la impresión de que Donnie - perdón por el spoiler - ya se encuentra en momentos previos a su muerte, y dispone de un tiempo extra para vivir una suerte de experiencias. Así como se suele comentar sobre los moribundos, entre el momento de su muerte y el del ascenso a la luz, que pasan momentos interminables, aquí se podría deducir lo mismo. Todo lo que pasa después de la primera caída del motor del jet es muy bizarro, y uno podría suponer que se trata de una realidad que existe sólo en la mente del protagonista. Por ejemplo, la aparición del seminarista new age encarnado por Patrick Swayze, que parece tener una anormal preponderancia en la escuela a la que acude Darko. Es obvio que eso es imposible en la vida real - del mismo modo que la asistencia de los alumnos a clases sobre positivismo, enfrentamiento al temor, etc,, que no parecen temáticas naturales de una escuela secundaria -. Lo único que cabe entender allí es que Donnie está construyendo un mundo de acuerdo a sus valores - los que le agradan y los que lo atemorizan -, disfrutando unos y enfrentando otros. Como una fantasía adolescente en donde puede insultar a los maestros, a las creencias idiotas de la época (el blablabla de enfrentar al miedo y abrazar al amor), conseguir una chica, expresar todos sus miedos con la sicóloga, e incluso convertirse en un héroe - cuando Donnie incendia la casa del seminarista y consigue que se le descubra su colección privada de pornografía infantil -.
Como un capitulo de La Dimension Desconocida, con la muerte próxima, Donnie Darko tiene un plus de tiempo en el cual vive 28 días imaginarios y logra desinhibirse. Esto explicaría lo bizarro de las actitudes de los adultos - el padre risueño y totalmente irresponsable de lo que le pasa a sus hijos; la madre estricta, a la cual Donnie la insulta; el seminarista y la profesora "buena onda"; etc -, ya que en realidad son todos representaciones de cómo los ve Darko desde su trastorno mental. Si uno se fija, verá que el film siempre insiste sobre dualidades - a final de cuentas, de eso trata la esquizofrenia -; bien y mal, temor y amor. Ese plus de tiempo que mentalmente dispone Darko lo usa para castigar a todas las figuras opresoras y a todos los conceptos moralizantes que lo martirizan - de paso, Richard Kelly se despacha con una ácida crítica hacia la superficialidad de la cultura de fines de los 80 -.
Y visto de ese modo, Frank no deja de ser una suerte de angel de la muerte, un ente que viene a anunciarle a Donnie su destino. Todas las señales están enviadas para cerrar el relato; la madre lee It! de Stephen King - donde había un payaso asesino -, y justo el auto que arrolla a la novia de Donnie viene tripulado por el conejo gigante y un payaso. La pista que deja la profesora de lenguaje es lo que posibilita a los jovenes ingresar por el sótano de la Abuela Muerte - la mujer que escribió el libro sobre los viajes en el tiempo -. La aparición de la Abuela Muerte marca el escenario - y la incognita que empuja el relato - donde se produce el desenlace.. Como señales premonitorias de que allí se sucederá el clímax.
Pero esta, si es una experiencia mental de Darko en instancias previas a su muerte, también es una vivencia que traspasa a la misma. Da la impresión en una de las escenas finales, que toda la historia imaginaria - el noviazgo de Donnie, el incendio de la casa del seminarista pederasta, las culpas que lo atormentaban y pudo expresar a su terapista - resulta transmitida en sueños a los personajes en el mundo real. Vean sino como todos se despiertan sobresaltados, atormentados en el momento que ocurre el accidente. Y fundamentalmente en la última secuencia, donde la novia imaginaria de Donnie se saluda con su madre, como si ya fueran conocidas.
Es una película formidable. Posiblemente todo el mundo pueda obtener una lectura diferente de ella, lo que muestra a las claras la inteligencia con que está construída. Lamentablemente los filmes posteriores de Richard Kelly no obtendrían el mismo reconocimiento ni tendría el mismo estilo pulido. Pero sin duda Donnie Darko es un clásico de culto.

Link: http://www.sssm.com.ar/arlequin/donnie-darko.html

lunes, 8 de noviembre de 2010

Apreciación Cinematográfica: "El perro Andaluz" (Buñuel y Dalí)


El Perro Andaluz es una producción audiovisual del año 1929, con una duración de 15 minutos. Cortometraje extraordinario en su totalidad, pues consigue cautivar al espectador desde los primeros minutos mediante una forma absurda y a ratos violenta, manteniendo expectante a su público hasta los últimos segundos de duración.
Fue escrito y dirigido por Luis Buñuel, director de cine español, pero gran parte de su vida vivió en México. Es considerado uno de los directores más importantes y sobretodo originales en la historia del cine. El filme contó con la colaboración de Salvador Dalí en el guión. El rodaje duró entre 14 y 16 días. Según fuentes cercanas a Buñuel, el cortometraje nace a partir de la fusión de dos sueños que tuvieron Dalí y Buñuel respectivamente. Un día, en la cotidianidad, Dalí le cuenta a su amigo acerca de un sueño que tuvo. Hormigas agitándose en sus manos. Así mismo, Buñuel cuenta la experiencia de su sueño. Una navaja cortaba el ojo de alguien. Dos sueños que dan vida a la película más significativa del cine surrealista.
El surrealismo se basa en el subconsciente, en la máxima expresión de éste, producto del contexto social. Los ánimos están regidos por una liberación humana en una postura crítica frente a los controles morales y sociales, por lo tanto, la irracionalidad, los sueños y los símbolos cobran vida. “Lo importante era reconocer la capacidad de la imaginación espontánea, sin mediación de sistemas de control racionales, para producir coherencia a partir de lo incoherente y una lógica aparentemente necesaria a partir de lo ilógico o de lo imposible” (1). Al inicio del cortometraje experimentamos la trasgresión del modelo canónico tradicional. No hay explicación para tanta incoherencia, seguramente serían las primeras palabras por parte del espectador durante el transcurso de las primeras secuencias. Efectivamente no existe una trama definida, mas bien hace alusión a una especie de collage (corrobora esto las frases temporales puestas en el corto. Ejemplo “Ocho años después”, “Sobre las tres de la mañana”, etc.) puesto que las escenas no son continuativas, tomando importancia el público, quien debe ser un participante activo con la obligación de construir la historia, logrando ese toque lúdico y dinámico.
Tampoco existe una estructura temporal en el “desorden lógico” de las imágenes, aspecto que nos remite a un elemento importante presente en el surrealismo: los sueños. A través del mundo onírico, el surrealista evade y denuncia el momento histórico del cual las protagonistas son las guerras mundiales que han provocado en el hombre la perdida de la razón y la noción de humanización, pero también los sueños son claramente una forma de expresar el mundo interior eliminando la barrera que lo separa del mundo exterior, liberando el subconsciente y por ende un cambio de perspectiva en la forma de ver la realidad.
Los elementos surrealistas que aparecen en el filme son variados y numerosos. Tal vez el más característico es el corte en el ojo de la mujer llegando a tener diversos significados. Una primera interpretación se traduce a la indiferencia ante la situación deshumanizadora en que está envuelta la sociedad (el concepto de amor en el filme, la pareja, prácticamente no se asemeja a los tiempos actuales; el amor es tratado como un sentimiento complejo, automatizado y distante), el periodo de guerra ha cegado los ojos en algunos y ya es hora de despertar y darse cuenta de la magnitud de los hechos. Siguiendo una línea más psicoanalítica, una segunda interpretación está orientada a la fluidez del inconsciente y a la liberación de los deseos reprimidos de este, la imagen del hombre tocando los pechos de la mujer sirve de ejemplo para lo anterior, pues la sexualidad ya no esta siendo vista tan secretamente.
“Los ojos son espejo del alma”, por lo tanto el corte nos habla también sobre un conocimiento más profundo del sujeto, ver el interior y dejar de lado los convencionalismos.
En cuanto al tema del género, se encuentra la supremacía masculina, el hombre como ente de poder (casi al final, la mano a punto de golpear a la mujer), y la ambigüedad genérica (por ejemplo el ciclista, ya que a ratos parece ser una mujer, hombre o ambos) que nos lleva a pensar en una propuesta irreverente para aquel periodo.
Sin duda, el tema de la muerte es el más recurrente en el cortometraje, retomando la idea del contexto histórico; guerras más destrucción dando como resultado un centenar de victimas fallecidas. Mariposa llevando en el centro, producto de su anatomía, una calavera (la fugacidad de la vida, la muerte llega en el momento menos inesperado), una mano seccionada (la fragmentación), un sujeto sin rostro (el anonimato, la pérdida de la identidad), un burro putrefacto sobre un piano, seguidamente arrastrado por el sujeto (la carga psicológica que conlleva una guerra) y las ropas despojadas (la mujer tiende las ropas del ciclista sobre la cama), como una forma de recomponer la imagen del cuerpo.
La originalidad y espontaneidad del Perro Andaluz lo hacen consolidarse como el mejor y ejemplo de surrealismo en el séptimo arte.






(1) Hobsbawn, Eric. 2000. Historia del siglo XX (1914-1991). Barcelona: Ed. Crítica. Pág. 184.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Naturalidades

Un día soleado junto a una nube con forma de corazón en el cielo
un poco de brisa fresca bajo un árbol frondoso
un libro y un poco de música para el ambiente

cierra los ojos
qué ves?