domingo, 15 de mayo de 2011

Fluir de la conciencia en un día nublado

Yo no tengo preocupaciones. Me siento una persona feliz. Tengo casa, libros, ropa, cama, dulces, lápices, gato, notebook, amor, pololo, programa televisivo mental, comida, lluvia para el corazón, pruebas para revisar, vocación por enseñar, chocolates escondidos, sueño, pena y un poquito de azúcar para teñir el cielo.
Mis preocupaciones son estúpidas, fuera de foco, graves y fuerte en palabras. Pero no importa, al menos no tengo que preocuparme que mi pololo se fije en mi madre y que yo sufra por tamaña desilusión como sucede con millones de niñas que odian a sus madres por ser más regias que ellas (viejas con temperatura subida).

Eso es lo bueno de tener padres mayores.

Me considero una persona bipolar.

1 comentario:

Raul dijo...

Me gusta, es entrete =) e ingenioso